Tradicionalmente la Comunidad Andaluza ha estado fuertemente vinculada con la pesca. La actividad pesquera se haya muy arraigada en el litoral andaluz hasta el punto de ser eje vertebrador social y económico. En algunos pueblos de la provincia de Cádiz, Huelva, Málaga, Almería y Granada se ha convertido en la actividad más importante que marca la vida social, cultural y económica de la población.

Pese a ello, conforme transcurre el tiempo, todos los indicadores del sector pesquero andaluz reflejan una situación de dificultad creciente, al igual que ocurre en el resto de España.

La producción de pesca fresca extractiva no se incrementa, y las dificultades en los caladeros propios y de terceros países son cada vez mayores.

El nivel de empleo en el sector ha ido paulatinamente cayendo debido principalmente al ajuste de la flota pesquera así como a la progresiva tecnifi- cación de las embarcaciones, que ha supuesto que se reduzca el número medio de tripulantes por buque.

De igual modo, la flota pesquera andaluza sigue su tendencia a la baja.

Esta difícil situación que indican los datos se refleja también en el que manifiesta que la actividad pesquera andaluza representa apenas el 0,8% del VAB regional.

Pese a ello, la importancia del sector pesquero en la economía andaluza es distinta si la consideramos en la franja litoral de las provincias pesqueras de Andalucía, donde la contribución a la economía y al empleo en estas provincias o comarcas juegan un papel de primer orden. Es el caso de Cádiz y Huelva, provincias que generan casi el 75% de lo que el sector aporta al VAB regional y al empleo.

Complementariamente a la pesca tradicional, actividad meramente extractiva del sector, en los últimos tiempos se esta dando, cada vez más, la actividad productiva mediante el cultivo de todo tipo de productos pesqueros, la acuicultura.

El desarrollo acuícola de Andalucía no es hoy el que se esperaba dadas las favorables condiciones ambientales y de zonas de las costas andaluzas para la utilización por la acuicultura.

Por ello, podemos decir sin temor a equivocarnos que Andalucía está llamada a ser una gran potencia acuícola dentro de Europa, que permita crear riqueza en el sector, mayor producción y empleo, siempre que se den la condiciones políticas que lo permitan, ya que las condiciones técnicas hoy por hoy las poseemos.

La comercialización de los productos de la pesca es otra de las asignaturas pendientes en el sector pesquero andaluz, que raramente ha intervenido en la distribución y comercialización del producto extraído del mar, dejando esta tarea a intermediarios que tanto en lonjas como fuera de ellas sacan la mayor parte de los beneficios, no existiendo una lógica proporción entre lo que se abona al pescador y lo abonado por el consumidor.

Una adecuada política comercializadora en la que intervenga más profundamente el propio sector pesquero haría que el valor añadido del producto y los beneficios que proporciona el mismo redunden en mejorar las condiciones del propio sector pesquero andaluz.

Por otra parte debemos tener en cuenta otro factor que cada vez es mayor: la mera actividad comercializadora en nuestra comunidad de productos pesqueros importados de terceros países, que llegan para satisfacer el abastecimiento del mercado y la demanda de los consumidores. 

Una adecuada comercialización equilibraría las fluctuaciones que se producen en la oferta y la demanda, y que pudiera perjudicar al producto andaluz, estabilizando los precios.

Por último, para acertar en las actuaciones en el sector pesquero es necesario saber conjugar el hecho de que en materia de política pesquera las competencias están distribuidas entre varias administraciones, la administración andaluza, la administración estatal, y la de la Unión Europea.

Aún cuando en materia pesquera las competencias están repartidas entre la Unión Europea, el Gobierno Central y la Junta de Andalucía, la comunidad Andaluza posee competencias propias desde hace más de 20 años, tiempo suficiente para ver el resultado de su acción política y de Gobierno sobre el sector pesquero.

Desgraciadamente los resultados no son nada halagüeños, sino todo lo contrario. Los problemas del sector pesquero andaluz lejos de irse solucionando se han deteriorado hasta el punto de que los propios pescadores han dado la voz de alarma en muchas materias.

A las dificultades propias de acceder a los caladeros de terceros países debido al legítimo interés de estos en explotar sus recursos por al desarrollo alcanzado por sus propias pesquerías, hay que unir la nula acción política-pesquera del Gobierno socialista de Andalucía, más interesado por utilizar a este sector como arma arrojadiza en su batalla contra el Gobierno popular de Madrid, que en buscar soluciones a los problemas que aquejan a la pesca andaluza.

Veinte años es tiempo más que suficiente para tener resultados satisfactorios si se hubiera tenido interés en desarrollar el sector.

El único instrumento seriamente diseñado para la acción política y de Gobierno sobre el sector pesquero andaluz ha sido el Plan de Modernización del Sector Pesquero Andaluz, cuya vigencia se enmarca entre los años 1997-2003.

Sin embargo, su mala gestión ha hecho que los problemas detectados y que con el mismo se pretendían resolver, lejos de solucionarse, en su mayoría se han agravado.

El Plan de Modernización del Sector Pesquero Andaluz estimaba una dotación económica de 78.000 millones de pesetas para el periodo 1997-2003, financiados con aportaciones, en su mayor parte, de la Unión Europea, a través de los fondos del IFOP y la Iniciativa Pesquera Comunitaria PESCA.

Así mismo las aportaciones financieras del Gobierno Central, y la propia Junta de Andalucía junto al sector privado ayudarían a conseguir los objetivos.

Al día de hoy, y cuando ya ha finalizado la vigencia de este Plan de Modernización, podemos decir que el mismo ha resultado ser un fracaso por no haber logrado solventar los problemas que en principio se diagnosticó, y hoy seguimos manteniendo los mismo problemas pero con mayor dimensión y más agudizados.

¿Se puede decir que los socialistas hayan modernizado el sector pesquero andaluz, o que hayan atajado o mejorado algunos de los problemas que lo aquejan? Claro que no:

•     Las infraestructuras portuarias necesitan salir del abandono en que las tienen sumidas. La renovación y modernización de la flota pesquera andaluza no puede esperar otros veinte años para llevarse a cabo. No se puede pedir la regeneración de los caladeros propios de Andalucía cuando por dejación se ha propiciado su esquilmación.

•     La inspección pesquera brilla por su falta de medios. La pesca de inmaduros

supone un gran lastre para la regeneración de los caladeros.

Nada han hecho los socialistas por erradicar la pesca ilegal. Se necesita investigar los recursos y trasladar al sector lo investigado.

•     Se requiere una formación profesional

adecuada a los nuevos tiempos del sector pesquero, que lo profesionalicen.

•     La comercialización de los productos pesqueros es vital para proporcionar valor añadido, y que se haga desde el propio sector pesquero andaluz.

•     Apoyar a la industria transformadora de

productos pesqueros para estructurar y consolidar el futuro del sector.

•     La acuicultura en Andalucía está aún en sus inicios debido al desinterés del Gobierno socialista andaluz, pese a las grandes posibilidades que poseemos.

• Y la falta de una adecuada política social, son algunos de los problemas que ayer y hoy están presente en el sector pesquero andaluz, sin que se le haya dado respuesta debido a la inoperancia que ha mostrado el Gobierno socialista del Sr. Chaves por la pesca, pese a los cuantiosos recursos económicos que le han llegado de otras administraciones, y el tiempo que ha tenido para ello.

El Partido Popular de Andalucía es consciente de que veinte años de política pesquera en Andalucía hecha por sucesivos Gobiernos socialistas no han servido ni para modernizar, ni para resolver los graves problemas que tiene planteado el sector.