La sociedad del pleno empleo no es sólo un fin en sí misma, sino un medio para alcanzar una sociedad de las oportunidades, cohesionada, una sociedad de la confianza, la igualdad y la libertad. La mejor política de fomento de la sociedad del bienestar es la política que favorece el pleno empleo. La sociedad del pleno empleo es algo más que una sociedad donde aquéllos que quieren trabajar pueden hacerlo bajo condiciones satisfactorias. Es una sociedad vertebrada, que permite una redistribución más justa y solidaridad de los recursos y un incremento de las oportunidades para todos los ciudadanos. La sociedad del pleno empleo es una garantía para la prestación y mejora de los servicios sociales mediante la potenciación de la calidad.

Y ello por dos razones fundamentales:

a)    La evolución de la economía en España desde 1996 ha demostrado que, en vez de subvencionar el paro, como hicieron los Gobiernos socialistas, las políticas activas de empleo acaban teniendo resultados altamente positivos.

Somos ambiciosos en la consecución del pleno empleo porque con las políticas desarrolladas por el Gobierno de la nación la sociedad española ha creado más de 4.000.000 puestos de trabajo (800.000 en Andalucía) y más de 4.200.000 nuevos afiliados a la Seguridad Social, un 17,86% de ellos en Andalucía. "La sociedad española ha cambiado el conformismo por la confianza en sus posibilidades".

En Andalucía se nos viene diciendo que tenemos que resignarnos a que una parte de los andaluces no tiene oportunidad de trabajar. Se pretende constantemente justificar el desempleo (7 puntos sobre la media española) argumentado que el paro es un concepto estructural frente al que no cabe mejor política que la planteada por los sucesivos Gobiernos socialistas en más de veinte años aplicando políticas anacrónicas y contradictorias.

Esta falta de autoestima no es más que una manifestación de la resignación generalizada producida por la aplicación de planes y planes económicos de los años 80, 90 y 2000 que no han hecho otra cosa que sembrar el conformismo.

b)    Una sociedad que es capaz de aumentar el número de ocupados es una sociedad que permite un ensanchamiento de las bases tributarias, que reduce la presión fiscal individual e incrementa, a la vez, los recursos para financiar políticas sociales. De esta forma, se acaba trasladando a los ciudadanos los resultados del crecimiento económico, de forma directa, mediante la rebaja de impuestos.

Para el Partido Popular de Andalucía, la sociedad del pleno empleo se materializa en algo que va mucho más allá de la superación del umbral de la tasa de paro. Es una sociedad que favorece la integración real de todos los individuos en la sociedad, la igualdad real en las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres y una adecuada conciliación de la vida familiar y laboral. Y también es una sociedad donde la mejora continua de las condiciones de trabajo, el impulso a la formación a lo largo de toda la vida y la prevención de riesgos laborales son una prioridad.

Pero no debe olvidarse que la sociedad del pleno empleo, la aplicación de las nuevas tecnologías de la información, la ejecución de inversiones públicas y privadas, y las actuaciones en materia de I+D+i generan importantes sinergias y se convierten en importantes instrumentos para potenciar la educación, la cultura y la competitividad de la economía.

Por ello, el Partido Popular de Andalucía va a seguir trabajando para que la economía andaluza crezca y avance más con respecto a su entorno, para reforzar nuestro tejido industrial y aprovechar los puntos fuertes de nuestros sectores productivos tradicionales, para asegurar el protagonismo y supervivencia de nuestras empresas familiares, fomentando la competitividad de nuestras empresas y las políticas activas de empleo y aquellas que potencien las posibilidades de nuestra estructura comercial. Es evidente que los procesos de I+D+i van a recibir una especial atención, como inversión de futuro que fomente actividades productivas de elevado valor añadido que aumenten la productividad en nuestra economía.

El refuerzo de la productividad en nuestra economía y el incremento de su competitividad requieren el desarrollo de políticas de apoyo a nuestros sectores productivos, reforzando la política industrial, reordenando y racionalizando el sector público, impulsando una apolítica energética que repercuta positivamente sobre los costes que deben soportar nuestras empresas y desarrollando, al mismo tiempo, un modelo comercial que estimule las enormes potencialidades de nuestro tejido productivo y comercial de pequeñas y medianas empresas, a la vez que favorece una mejora en la cualificación de los recursos humanos.

El apoyo a la inversión empresarial, especialmente en sectores de alto componente tecnológico será una prioridad, así como el estímulo al consumo interno mediante una política fiscal que hoy se ha visto enormemente reforzada gracias a la capacidad normativa que el nuevo modelo de financiación autonómica nos ha otorgado en materia tributaria.

Pero no podemos olvidar que es imprescindible abrir aún más la economía andaluza, y para ello aprovechar y potenciar las posibilidades que el sector exterior aporta al crecimiento económico. Necesitamos inculcar la cultura emprendedora y aumentar la vocación exportadora de nuestras empresas, apoyando e impulsando la capacidad exportadora, consolidando y abriendo nuevos mercados y profundizando nuestra presencia exterior en los países de la Unión Europea cuya ampliación ofrece nuevas oportunidades de expansión que debemos ser capaces de aprovechar.

El modelo económico andaluz del Partido Popular se basa, por lo tanto, en una política que actuará tanto desde el lado de la oferta como de la demanda, para que nuestra economía pueda crecer más y creando mejor empleo.

Por el lado de la oferta, una política industrial, comercial y energética orientada hacia el incremento de la competitividad de nuestro tejido productivo deberá combinarse con una política dirigida a fortalecer nuestra demanda interna. Es aquí donde una política fiscal basada en la reducción de impuestos constituye la garantía para que la sociedad del pleno empleo sea muy pronto una realidad.